Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

CONTROL PRENATAL

EMBARAZO DE ALTO RIESGO

SALUD BUCAL

PSICOLOGÍA DURANTE EL EMBARAZO

 

En CEDFI  ofrecemos llevar el control prenatal, apegándonos a las normas y procedimientos más actuales y aceptados a nivel nacional e internacional.

Objetivos de el control prenatal

  1. Asegurar un embarazo sin complicaciones y el nacimiento de un feto saludable.
  2. Identificar y establecer la atención de cualquier estado de riesgo.
  3. Individualizar el nivel de atención necesaria.
  4. Ayudar a la embaraza en su preparación para el trabajo de parto, parto y la crianza.
  5. Detectar las enfermedades comunes que pueden afectar a la madre y/o a su hijo.
  6. Reforzar los buenos hábitos de salud para la paciente y su familia.

 

            Para alcanzar estos objetivos se requiere un abordaje organizado y cuidadoso. Lo ideal es que la atención prenatal comience antes de la concepción.

Visitas y exploraciones prenatales
Se planean visitas mensuales hasta las 32 semanas,  cada 2 semanas hasta llegar a las 36 semanas,  posteriormente cada semana hasta el término del embarazo. En caso de alguna patología materna o fetal se darán citas más cercanas si es necesario.

Identificación de factores de riesgo obstétrico

En tu primera visita realizamos una historia clínica detallada enfocada a identificar factores de que pudieran comprometer tu gestación. Posteriormente nos apoyamos en exámenes de laboratorio y estudios de gabinete (principalmente ultrasonido) para estimar riesgos de complicaciones.

Solicitud de exámenes de laboratorio y gabinete

Los siguientes exámenes se solicitan en la embarazada normal, pero se deben de individualizar según la patología o factores de riesgo obstétrico. Se realizan lo más pronto posible y ciertas pruebas se repiten a las 28 a 28 y 32 a 36 semanas.

  1. Hemoglobina y hematocrito
  2. Prueba serológica de sífilis (VDRL)
  3. Grupo sanguíneo y antígeno Rh
  4. Coombs indirecto en pacientes  Rh negativo
  5. Análisis y cultivo de orina (con antibiograma)
  6. Frotis de Papanicolaou
  7. Exudado cervico-vaginal
  8. VIH (pedir consentimiento a la paciente)
  9. Química sanguínea (glucosa, urea y creatinina)
  10. Prueba tamiz para diabetes gestacional
  11. ECOGRAFIA OBSTETRICA PRENATAL

 

Molestias menores durante el embarazo normal

  1. Nauseas y vómito.  Se presenta con más frecuencia en las primeras 10 semanas, al parecer en relación con los niveles más altos de gonadotropina coriónica humana. Cuando son intolerables es necesaria la hospitalización para corregir el desequilibrio de líquidos y electrolíticos. La ingesta de pan tostado seco poco antes de levantarse, antes del inicio del a nausea, ayuda a algunas pacientes. Se deben evitar olores desagradables y los alimentos abundantes, condimentados o grasosos.  Aumentar la ingesta de líquidos para evitar deshidratación.
  2. Dolor de espalda. Las causas más frecuentes son: fatiga, contractura muscular o esfuerzos posturales. La causa probable es la relajación de las articulaciones pélvicas por la acción de las hormonas sexuales o tal vez la relaxina. Para mejorar el dolor se debe mejorar la postura, que a menudo se logra con uso de zapatos con tacones bajos, en abdomen debe aplanarse, la pelvis inclinarse hacia el frente y los glúteos se mantienen contraídos para rectificar la espalda. Se recomienda un colchón firme, aplicación de calor local y un ligero masaje.
  3. Pirosis (agruras, indigestión ácida). Se debe a enfermedad por reflujo gastroesofágico. Al final del embarazo esto se agrava por el desplazamiento del estómago y el duodeno por el fondo uterino. Se recomienda el uso de antiácidos.
  4. Sincopé y desmayo. Son frecuentes al principio del embarazo por la inestabilidad vasomotora,  (a causa de la relajación del musculo liso vascular secundario a la progesterona). Se alienta a la paciente para que ingiera 6 pequeñas comidas el día en lugar de 3 abundantes.
  5. Leucorrea. Es el aumento gradual en la cantidad de secreción vaginal secundaria a la estimulación de progesterona del moco cervical. Este liquido vaginal es lechoso, delgado y no irritante, a menos que ocurra una infección.
  6. Síntomas urinarios. La polaquiuría, la urgencia urinaria y la incontinencia por esfuerzo en las multíparas son frecuentes, sobre todo en etapas avanzadas del embarazo. Esto se debe al incremento de la presión intrabdominal y la disminución de la capacidad vesical. Se sospecha de enfermedad urinaria en caso de ardor o sangre en orina.
  7. Falta de aire. Esto se debe a un efecto de la progesterona. La falta de aire ocurre desde la semana 12 aunque la mayoría la presenta a partir de las 30  semanas.
  8. Estreñimiento. Es secundario a la función intestinal lenta durante el embarazo por efecto de la progesterona y al desplazamiento del intestino. Se debe aumentar la ingesta de líquidos y alimentos laxantes. El ejercicio y los buenos hábitos intestinales son útiles. El aceite mineral está contraindicado porque absorbe las vitaminas liposolubles del intestino y se eliminan por las heces.
  9. Hemorroides. A menudo el esfuerzo durante la evacuación ocasiona las hemorroides. Casi siempre es suficiente el tratamiento sintomático (preparaciones hemorroidales que contengan oxido de zinc, lidocaína e hidrocortisona). Después del parto o cesárea están indicados los baños de asiento, los ungüentos rectales, los supositorios y los laxantes suaves.
  10. Cefalea. Son frecuentes y suelen deberse a tensión. La cefalea intensa y persistente en el último trimestre debe considerarse síntoma de preeclampsia hasta que se demuestre lo contrario.
  11. Edema de tobillos. El edema se debe a retención de agua e incremento de la tensión venosa de las piernas. La paciente debe elevar las piernas con frecuencia, se limita la ingesta excesiva de sal y se mantiene un soporte elástico para las venas varicosas.
  12. Venas varicosas. Las varicosidades pueden desarrollarse en las piernas o en la vulva. Se deben a relajación de músculo liso, debilidad de las paredes vasculares y a incompetencia de las válvulas. La presión sobre el retorno venoso de las piernas a causa del útero creciente es otra causa. Las varices grandes o numerosas se acompañan de dolor muscular, edema, úlceras cutáneas y embolia. La paciente debe elevar las piernas sobre el nivel del cuerpo, se debe evitar el masaje fuerte y la presión. Las pacientes con varices importantes deben mantenerse con medias elásticas.
  13. Calambres en las piernas. Se presentan en la pierna, muslos y glúteos. Es probable que se deban al nivel bajo de calcio sérico o al aumento del nivel  sérico de fósforo. El tratamiento incluye ajuste en la ingesta de fosfato (menos leche y complementos nutricionales que contengan fosfato de calcio) e incremento en la ingesta de calcio (sin fósforo), en forma de carbonato o lactato de calcio. Se debe de dar masaje en las piernas, flexión suave y calor local.

Molestias abdominales.

  1. Presión. Se debe al peso del útero sobre los soportes pélvicos y de la pared abdominal. La paciente debe descansar con frecuencia, de preferencia acostada del lado izquierdo.
  2. Tensión en el ligamento redondo. Se debe a la tracción que ejerce el útero sobre esta estructura, que es desplazada a la izquierda por el intestino grueso que rota un poco a la derecha. El calor local y el cambio de posición son benéficos.
  3. Flatulencia y distensión. Pueden deberse a comidas abundantes, alimentos formadores de gas y bebidas  heladas; las embarazadas no toleran este tipo de alimentos. El desplazamiento mecánico, la compresión del intestino por el útero gestante, la hipotonía intestinal y el estreñimiento  predisponen a trastornos gastrointestinales. A menudo las modificaciones en la dieta proporcionan un alivio efectivo. Es necesario mantener la función intestinal regular y el ejercicio es útil.
  4. Contracciones uterinas. Llamadas contracciones de Braxton-Hicks, pueden acompañarse de un dolor agudo y molesto. Siempre se debe considerar el inicio de trabajo de parto prematuro cuando se presentan contracciones fuertes, regulares y prolongadas. Es poco significativo si las contracciones se mantienen poco frecuentes y breves.
  5. Trastornos intraabdominales. Pueden deberse a obstrucción, inflamación u otros trastornos de los sistemas digestivo, urinario, neurológico o vascular, o a embarazo patológico, alteraciones tubarias u ováricas. Estos padecimientos deben diagnosticarse y tratarse en forma apropiada.
  1. Fatiga. La paciente embarazada está más sujeta a la fatiga durante el último trimestre por la alteración de la postura y el peso adicional que conlleva. Es necesario descartar anemia y otras enfermedades sistémicas. Se recomiendan periodos frecuentes de reposo.

 

Precauciones  durante el embarazo

  1. Se desalienta el uso de fármacos durante el embarazo por los posibles efectos sobre el feto. Se evitan todos los fármacos nuevos y experimentales. Se registran todos los fármacos utilizados durante el embarazo, con sus dosis e intervalos de administración. Debe advertirse a la paciente respecto a tomar cualquier medicamento sin discutirlo primero con el médico.
  1. Reposo. Se recomiendan periodos de descanso de 1 hora de preferencia de lado izquierdo.

 

  1. Relaciones sexuales. En la mujer embarazada normal aún no se demuestra que el coito contribuya al aborto espontáneo o al trabajo de parto prematuro. Las contraindicaciones para el coito incluyen trabajo de parto prematuro, rotura de membranas, hemorragia vaginal, incompetencia cervical, amenaza de aborto o aborto habitual, embarazo múltiple (después de las 28 semanas) y herpes genital u otra infección de transmisión sexual.
  1. Empleo. No deben exponerse a condiciones peligrosas o fatigantes. A menudo las mujeres trabajan después de las 28 semanas sin dificultad. La fatiga puede ser la causa del aumento de la tensión o la disminución de la concentración y el estado de alerta. La embarazada debe de informar de su estado en cuanto se establezca el diagnóstico y su obstetra debe valorar el impacto potencial del empleo sobre la gestación.

 

  1. Ejercicio durante el embarazo. Es conveniente mantener el acondicionamiento físico materno durante el embarazo. Las mujeres que realizan ejercicio regular toleran el trabajo de parto con menores alteraciones en la sangre del cordón fetal. Pacientes acostumbradas al ejercicio moderado antes del embarazo pueden continuar el programa pero a un ritmo más bajo y durante menos tiempo. Las pacientes sedentarias antes del embarazo pueden caminar o nadar por poco tiempo. Se debe evitar la fatiga, deben evitarse los ambientes calientes como saunas.
  1. Alcohol. Embarazadas que consumen más de 180 ml de whisky o su equivalente tienen una probabilidad de 20%  de que su hijo presenta rasgos del síndrome alcohólico fetal. No se recomienda ingerir alcohol durante el embarazo.

 

  1. Tabaquismo. Es muy nocivo durante el embarazo. Causa restricción en el crecimiento y aumenta la morbilidad y mortalidad perinatal, partos prematuros y problemas cardiorrespiratorios maternos.
  1. Inmunizaciones. Las vacunas con virus vivos están contraindicadas durante el embarazo.

 

  1. Atención dental. Cualquier procedimiento dental se debe realizar con anestesia local. Las operaciones dentales incluso las extensas, no causan aborto ni trabajo de parto prematuro.
  1. Viajes. Si es esencial hacer un viaje largo son mejores los aviones, pero las mujeres embarazadas no deben volar a grandes altitudes a menos que se les ponga oxígeno. Todos los aviones  comerciales ya están presurizados, lo cual es seguro para las embarazadas. La mayor parte las aerolíneas no permiten que las pacientes viajen el último mes de embarazo. En todas las formas de viaje se recomienda que la embarazada camine una vez cada hora y evite el declive prolongado de las piernas y la fatiga extrema.

Cursos y Talleres

Access denied for user 'cedfico_usscedfi'@'localhost' to database 'cedfico_cedfi'